Jung y los sueños de la guerra: leer el inconsciente de una nación
Carl Jung escribió que vio señales de la catástrofe que se avecinaba en los sueños de sus pacientes alemanes. ¿Qué quería decir?
El psiquiatra suizo Carl Gustav Jung creía que los sueños no solo tienen una dimensión personal, sino también colectiva. Bajo todos nosotros, decía, hay una capa compartida: el "inconsciente colectivo". Los años entre las dos guerras mundiales ofrecieron uno de los ejemplos más llamativos de esta idea.
1918: algo se agita en los sueños
En "La lucha con la sombra", una charla que dio en la BBC en 1946, Jung contó que a partir de 1918 notó extrañas perturbaciones en el inconsciente de sus pacientes alemanes que no podían explicarse por su psicología personal. En sus sueños aparecían símbolos colectivos y mitológicos cargados de primitivismo, violencia y crueldad. Para Jung era una marea que no subía en individuos aislados, sino en lo profundo de toda una sociedad.
Wotan
En su ensayo "Wotan" de 1936, Jung comparó el ambiente de Alemania con el despertar de Wotan, el antiguo dios germánico de la tormenta y el frenesí. No era una profecía, sino un diagnóstico: una energía colectiva reprimida se había vuelto lo bastante fuerte como para arrastrar a una nación.
Cuando los símbolos unen a las masas
La advertencia de Jung era esta: cuando los mismos símbolos aparecen en los sueños de muchas personas y nadie intenta comprenderlos, esos símbolos atraen a las personas entre sí y pueden convertirlas en masa. Que el individuo no se enfrente a su propia sombra se vuelve peligroso a escala colectiva.
El Tercer Reich de los sueños
La periodista Charlotte Beradt reunió un testimonio parecido. Entre 1933 y 1939 recogió los sueños de alemanes corrientes; mostraban cómo el miedo al régimen se colaba incluso en el sueño. Su libro se publicó décadas después como "El Tercer Reich de los sueños".
Qué nos dice hoy
El legado de Jung nos recuerda que los sueños reflejan no solo quiénes somos, sino también la época en que vivimos. Las preocupaciones, esperanzas y miedos compartidos de una sociedad suelen aparecer primero en sus sueños. Escuchar tus propios sueños es el primer paso para conocer tu propia sombra.